El costado de la Catedral del Arcángel Miguel es llamativo por su gran y moderna arquitectura "con forma de Arca de Noé". Las paredes blancas están adornadas con una serie continua de vidrieras que se alternan con columnas de estuco. La parte trasera presenta un diseño curvo con puertas arqueadas en el nivel inferior. El techo inclinado culmina en una aguja puntiaguda, que simboliza el movimiento hacia adelante y las bendiciones de Dios en medio de la exuberante vegetación que lo rodea.