Las ruinas a menudo presentan puertas y ventanas con arcos apuntados influenciados por estilos persas o europeos. Este diseño es una característica clave de la arquitectura del período del rey Narai, que combina las tradiciones tailandesas con el arte occidental. Algunos marcos de ventanas aún conservan rastros de delicadas molduras de estuco que representan motivos florales o patrones tradicionales tailandeses. Estas aberturas no solo servían para la ventilación, sino que también reflejaban los gustos estéticos y la apertura internacional de la época. Incluso como estructuras de ladrillo y laterita, siguen siendo hermosas y muestran la artesanía superior del pasado.