El Gran Vihara fue construido o renovado en gran medida durante el reinado del rey Narai el Grande para importantes ceremonias religiosas. Su característica más llamativa son las "ventanas de arco apuntado (estilo gótico)", que reflejan las influencias arquitectónicas de Occidente. El edificio es grandioso y espacioso, construido con ladrillo y estuco, con grandes puertas de entrada en la parte delantera y trasera alineadas con el prang principal. Las gruesas paredes fueron diseñadas para soportar un techo de tejas con estructura de madera (ahora derrumbado) e incluían aberturas de luz para iluminar el interior. Esta arquitectura es un testimonio de una época en la que Siam prosperó y abrazó ampliamente las culturas internacionales.