La pieza central del templo es la gran pagoda blanca de estilo birmano, que recuerda a la pagoda Shwedagon. Su pináculo está adornado con un "hti" (paraguas) dorado y delicados trabajos de estuco. La estructura se alza sobre una base cuadrada custodiada por estatuas de leones en las cuatro esquinas, siguiendo la tradición de proteger los lugares sagrados. El contraste entre el blanco brillante y la parte superior dorada inspira una gran fe en todos los visitantes.