El interior del Gohonden en el Santuario Namiyoke revela un espacio sagrado donde reside la deidad que aquieta las olas. El salón está decorado con artefactos sintoístas tradicionales, incluyendo "Shide" (serpentinas de papel en zigzag) y estandartes que representan al Dragón y al Tigre que comandan el viento y las nubes.