La vista de la imagen principal de Buda adornada con brillante pan de oro refleja la profunda fe de los devotos budistas. Las pequeñas láminas de oro superpuestas crean una hermosa textura, y cada hoja representa las oraciones y las buenas intenciones de quienes visitan. Las luces dentro de la sala de ordenación que golpean el pan de oro crean un brillo sagrado, lleno de la esencia del mérito espiritual. Aplicar pan de oro a la imagen de Buda no es solo un acto de restauración de la belleza, sino también un símbolo de purificar la propia mente para alcanzar la iluminación.