La leyenda cuenta la historia de una princesa que huyó con su amante. Tras la muerte de este, desesperada, se quitó la vida. Su cuerpo se transformó en una montaña con la forma de una mujer reclinada. Su sangre se convirtió en el río Mae Sai, y su vientre en Doi Tung, una historia profundamente arraigada en la fe local.