Una de las señas de identidad arquitectónicas del Fuerte Wichai Prasit son sus "Murallas Octogonales Dobles", construidas paralelas entre sí para obtener la máxima resistencia. La muralla exterior sirvió como primera línea de defensa contra los impactos, mientras que la muralla interior proporcionaba estabilidad adicional y albergaba torres circulares. El espacio entre estas dos murallas servía de pasarela, lo que permitía a los soldados mover personal y transportar armas de forma rápida y segura. Este diseño arquitectónico refleja la ciencia militar del pasado, combinando la experiencia occidental y oriental en un formidable sistema de defensa.