Los visitantes vierten agua sobre las estatuas de rana ("Kaeru") para la buena suerte. En japonés, "kaeru" significa tanto rana como regreso, lo que simboliza el regreso seguro de los viajes o el dinero que regresa a las billeteras. Se encuentra cerca de la famosa Meoto Iwa (Rocas Casadas), donde estas ranas sirven como mensajeros divinos de la deidad Sarutahiko Okami.