El diseño del santuario conecta armoniosamente tres elementos clave. El "vibrante Salón Frontal rojo" da la bienvenida a los feligreses con su prestigio del período Edo. Conducen hacia el santuario "26 Linternas de Piedra", donadas por señores locales como símbolos de lealtad. Finalmente, el "aislado Salón Principal" se encuentra tras puertas cerradas, consagrando el espíritu del Shogun en medio de exquisitas tallas protegidas.