El parque lleva el nombre de "Tokko-no-yu", la fuente termal más antigua de la península de Izu. Según la leyenda, en el año 807 d.C., el famoso monje budista Kobo Daishi (Kukai) visitó la zona y vio a un niño lavando a su padre enfermo en las frías aguas del río Katsura. Conmovido por la devoción del niño, el monje golpeó una roca del río con su "tokko" (un instrumento ritual budista), provocando que brotara agua termal y curara milagrosamente al padre. Hoy en día, el parque sirve como monumento al nacimiento de la cultura onsen de Shuzenji.