En Byodo-in, la glicina se entrena meticulosamente sobre celosías de bambú tradicionales. Esta estructura soporta los pesados y fragantes racimos, permitiéndoles colgar como una cortina púrpura. El diseño geométrico del bambú contrasta maravillosamente con las flores suaves y fluidas, creando un dosel delicado que enmarca el paisaje del templo.