Este santuario está dedicado al Santuario Akiba, que presenta una estructura de madera adornada con Shide (serpentinas sagradas en zigzag) para marcarlo como un espacio purificado. En el interior, los objetos rituales se colocan frente a un espejo que representa a la deidad, a quien tradicionalmente se venera por su protección contra el fuego y los desastres.