Bordeando el camino principal a ambos lados se encuentra el camino Ashifumi (Lavado de Pies), con franjas de guijarros oscuros colocadas junto al pavimento central para que los visitantes caminen descalzos para estimular los puntos de presión. En el centro se encuentra una puerta Torii de piedra secundaria, que actúa como un umbral espiritual. Pasar por esta puerta significa entrar en el santuario interior donde residen las deidades.