A mitad de camino, los visitantes se dirigen en masa al templo de Byodo-in a través de un bullicioso mercado. Este animado tramo está repleto de encantadoras tiendas de recuerdos, acogedoras cafeterías y pequeños restaurantes. Es el lugar perfecto para que los viajeros hagan una pausa, exploren la artesanía local o disfruten de una comida rápida antes de llegar a los terrenos sagrados del templo.